Guía del Arte Prerrománico Español:
SAN SALVADOR DE VALDEDIÓS
 Fase/Estilo: Asturiano/Alfonso III
Epoca: Siglo IX     Estado: Muy bueno  
Situación: Villaviciosa (Asturias)
|
Consagrada en 893 por siete obispos, según consta en la inscripción de su fundación que aún se conserva en una lápida de mármol empotrada en el exterior de la cabecera, esta iglesia llamada popularmente "El Conventín" es la última gran obra del arte asturiano que ha llegado hasta nosotros y nos parece de un interés muy especial, no sólo por su valor intrínseco que es mucho, sino también por lo que significa tanto como compendio del arte desarrollado en Asturias en sus cien años de creatividad y de limitaciones técnicas, como de apertura al nuevo estilo - al que llamamos mozárabe - que ya estaba apareciendo en todo el reino astur-leonés y como anuncio con más de cien años de antelación del primer arte románico europeo.
Edificada por Alfonso III el Magno, al parecer dentro de un conjunto en el que además existían un palacio y otras dependencias, similar a los conjuntos palaciales construidos en Santullano y el monte Naranco por sus antecesores, y que fue asimismo el lugar donde este rey vivió los últimos años de su vida después de ser depuesto por sus hijos, esta iglesia engloba algunas de las características más significativas que hemos visto en los periodos anteriores del arte asturiano:
Dispone de planta basilical, totalmente abovedada, con tres naves y tres ábsides de la misma anchura que las naves y un compartimento superior sobre cada uno de ellos, a los que no se accede desde el interior de la iglesia, sólo el central tiene una gran ventana al exterior, enmarcada por un alfiz y formada por dos arcos de herradura sobre columnas y capiteles. La iglesia se completa con dos compartimentos laterales a la altura del crucero y un pórtico interior a los pies formado por tres compartimentos también de la anchura de las naves, soportando una tribuna que tiene la misma distribución, a la que se accede por una escalera adosada al costado sur. Si comparamos sus proporciones, 16m de largo, por 8,20 de ancho y 8,80 de altura máxima, la semejanza con San Miguel de Lillo que tiene la misma distribución y cuyas dimensiones respectivas eran 15,85, 10,5 y 11, es evidente.
Pero aunque en el diseño de Valdediós se intentó mantener las proporciones de la gran obra ramirense, no se arriesgaron a utilizar las soluciones las técnicas del genial arquitecto del Naranco, por lo que se volvió a los pilares gruesos que ya veíamos en San Julián de los Prados, terminados en impostas molduradas que sustentan los cuatro arcos de medio punto de separa- ción de la nave central con cada una de las laterales. Las tres naves, de 2,80m de anchura por 8,80 de altura la central y 1,55 por 5,50m las laterales, están cubiertas por bóvedas de cañón continuo, sin utilizar arcos fajones y abandonando la compleja estructura de las naves laterales de Lillo, aunque también estén construidas en piedra de toba como en aquella y se mantengan los contrafuertes
|