Existen bastantes motivos para pensar que la actual Wamba fuera la villa real de Gérticos en la época visigoda, lugar donde se cree que nació Recesvinto y donde murió en el año 672, siendo elegido en ese mismo lugar Wamba como sucesor, ya que sabemos que Gérticos estaba situada en esa zona y es segura la existencia de una iglesia visigoda en ese lugar, De la iglesia mozárabe, aunque conocemos la estructura de su planta original, sólo se conserva la cabecera triple, el primer tramo de las naves y el muro norte completo mientras el resto fue sustituido y ampliado a finales del siglo XII, en que Santa María de Wamba pasó a depender de los Caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan. Su forma era semejante a la de Santa María de Lebeña pero más alargada, formada por un rectángulo de 18m de largo por 12 de ancho, dividido en nueve zonas mediante arcos de herradura sobre pilares, al que se adosa una cabecera de tres ábsides rectangulares, sobresaliendo en el testero el central que es de mayor tamaño que los laterales y que, como en Mazote y a diferencia de Lebeña, tienen los muros exteriores paralelos y la cabecera es de la misma anchura que el resto de la iglesia. Sin embargo, la forma interior de los tres ábsides es rectangular, como en la iglesia cántabra. Como en ella, su planta está claramente relacionada con las del conjunto de iglesias cruciformes visigodas a que dio origen la importación del modelo del Mausoleo de Gala Placidia en Rávena para la | |||||
| observar claramente varios estilos de construcción a diferentes alturas. El resto de lo que aún subsiste esta rodeado por edificaciones posteriores. La distribución del espacio interior debió ser muy semejante al de Santa María de Lebeña, sin embargo la impresión que produce es muy diferente ya que en Wamba no existen columnas ni capiteles, estando los arcos apoyados casi directamente sobre los pilares por medio de cimacios que se alargan hacia el interior de los arcos, ampliando el efecto de herradura, que de esta forma resultan prolongados hasta 2/3 del radio. Además esta iglesia tiene la particularidad de que la relación entre la altura total de los huecos y el diámetro de su arco es tan sólo de dos a uno, muy pequeña si se compara con lo habitual en el arte mozárabe de esta zona y más propio del de Navarra y la Marca Hispánica y, sobre todo, del arte visigodo, En cuanto a su decoración esculpida, es muy limitada, pues se reduce a los frisos de tipo seudocorintio, de cierto parecido con algunos elementos de San Fructuoso de Montelios, situados debajo de los cimacios del arco de entrada al ábside sur, la moldura triple que decora la parte inferior de los cimacios de todos los arcos, que recuerdan a la existente en la parte superior de los de Santa María de Melque, y las impostas formadas únicamente por un resalte rectangular, que marcan el comienzo de las bóvedas de cañón. Más interesantes parecen las pinturas que aún existen en el muro de la capilla mayor, formadas por ocho medallones con motivos semejantes a los del friso superior de Quintanilla de las Viñas, rodeando dos cruces. En principio, a pesar de que el motivo de los medallones parece mucho más antiguo, se considera que las Como conclusión, es evidente que nos encontramos en un monumento de gran interés para conocer el desarrollo del arte mozárabe, pero que, a diferencia de la cercana iglesia de San Cebrián de Mazote, es de análisis complicado pues en ella son mucho más significativas las influencias visigodas y asturianas que las mozárabes, hasta el punto de que si la cabecera no fuera tan claramente de tipo asturiano, sin antecedentes conocidos en el arte visigodo - pues las cabeceras triples de |
| San Juan de Baños y Santa Lucía del Trampal son muy diferentes -, podríamos pensar que estamos en un caso semejante al de Santa Comba de Bande, y que a finales del siglo IX o principios del X, al repoblar la zona, los nuevos ocupantes se limitaron a reconstruir, del modo más parecido posible al original, una iglesia visigoda de la que aún existía una gran parte, como se puede observar en la parte baja de su cabecera, hasta unos dos metros de altura, y para ello utilizaron los conocimientos y las estructuras que existían en aquella época en los territorios cristianos, como las cabeceras triples asturianas y las bóvedas de cañón en herradura cuyo ejemplo más próximo tenían en San Juan de Baños, a poco más de 50km. Posteriormente este modelo se habría utilizado con algunas modificaciones en la construcción de Santa María de Lebeña. En Santa María de Wamba también podemos conocer, además de un interesante capitel bizantino de finales del siglo V, convertido en pila de agua bendita, que pudiera haber inspirado a los tallistas de los capiteles más interesantes del mozárabe de la zona, un amplio conjunto de temas de interés en la parte de la iglesia reconstruida por los Caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan, cisterciense del siglo XII, un compartimento adosado al crucero norte, de fecha incierta, cubierto por bóveda de aristas con columna central que recuerda a San Baudelio de Berlanga, aunque no comparable en tamaño, varias pinturas y esculturas de diferentes periodos, y un asombroso osario en el aún que se conservan parte de los miles de esqueletos depositados a lo largo de los siglos XIII al XVIII.
OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS Forma de Acceso: Salir de Valladolid por la VA-514 hacia La Mota, y continuar hasta Wamba. Total 18kms. Teléfono de Información: Ayuntamiento de Wamba: 983.56.33.17 Horario de visitas: Para visitarla ponerse en contacto con el ayuntamiento: Viernes de 17:00 a 19:30 horas. Sábados, Domingos y Festivos de 10:00 a 13:30 y de 17:00 a 19:30 horas. Visita gratuita.
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