Guía del Arte Prerrománico Español:
SAN MIGUEL DE LILLO
 Fase/Estilo: Asturiano/Ramiro I
Epoca: Siglo IX     Estado: Parcial  
Situación: Oviedo
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Según indican todas las crónicas de la época, Ramiro I ordenó construir esta iglesia, situada a 300 pasos del palacio que hoy llamamos Santa María, como parte de la residencia de reposo que creó en la falda sur del monte Naranco. Todas sus características indican que la encargó al mismo arquitecto y que éste utilizó el mismo taller. Desgraciadamente sólo ha llegado hasta nosotros una tercera parte de la construcción original, ya que toda la cabecera y parte de las naves se derrumbaron, posiblemente en el siglo XII, al parecer debido a un desplazamiento de tierras motivado por un arroyo cercano. En la actualidad, después de las excavaciones que se efectuaron a principios del siglo pasado, conocemos no sólo la parte que aún subsiste, sino también toda su planta original.
Si, como ya hemos indicado, todo el arte ramirense nos parece un rompimiento casi total con el arte asturiano anterior, San Miguel de Lillo es el caso más evidente. Se trataba de una iglesia de planta basilical de 15,85m de largo por 10.05 de ancho y hasta 11m de altura en la nave central, con tres naves, tres ábsides cuadrados de la misma profundidad pero más ancho el central que los laterales, dos compartimentos, uno a cada lado del crucero, y con un pórtico interior que soporta una tribuna a la que se accede por dos escaleras situadas cada una en un compartimento lateral del pórtico. Hasta aquí no parece ser tan "diferente" pero pasemos a analizar su estructura.
A diferencia de los edificios asturianos anteriores, San Miguel estaba totalmente abovedado y la separación con las naves era a base arcos sobre columnas en lugar de utilizar pilares. La nave central, de 11m de alto por sólo 3,35 de ancho, disponía de una bóveda de toba, sobre arcos perpiaños reforzados por contrafuertes exteriores, semejante a la de Santa María del Naranco, lo que da una sensación de verticalidad que parece anticipar el arte románico y que resulta completamente opuesta a la tendencia horizontal que domina en las iglesias del periodo anterior; por ejemplo en San Julián de los Prados la nave central mide unos 7m de ancho por 10 de alto y tiene cobertura plana de madera. En las naves laterales se utilizó un sistema aún más original: en lugar de disponer de una sola bóveda como la nave central, en éstas cada tramo tiene una bóveda independiente con la particularidad de que son perpendiculares entre sí y de distinta altura, más altas las perpendiculares a la central, en las que se abrían grandes ventanas con celosías caladas en piedra de magnífica decoración. Sólo podemos encontrar un antecedente próximo de este conjunto de bóvedas independientes en cada tramo de una nave en la cabecera de Santa Lucía del Trampal.
Mientras la triple cabecera era ya habitual en el arte asturiano, su estructura general se asemeja más a algunas iglesias cruciformes visigodas, de tres naves abovedadas y sin separacin de ambientes entre las naves y la cabecera como San Pedro de la Nave o
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