Situada en una colina, muy cerca de Villaviciosa, San salvador de Priesca es la última de las edificaciones Muy semejante a la iglesia de San Salvador de Valdediós, que está situada a unos 20kms, pero sin conservar su cobertura abovedada lo que permite una mayor anchura de la nave central, su estructura es la tradicional Su interior, del que ha desaparecido una iconostasis, formada por dos pilares y dos tableros decorados, que existió hasta mediados del siglo pasado, es también totalmente tradicional: planta basilical de tres naves separadas por arcos de medio punto en ladrillo sobre pilares cuadrados de sillarejo, con impostas molduradas que la dividen en cuatro tramos, de los que el primero corresponde a un pórtico de la anchura de la nave central y dos compartimentos laterales para acceso a una tribuna superior construida en madera. Las naves estaban cubiertas con tejado plano de madera, en forma de armadura de tijeras, formando en el exterior una cornisa corrida, cobertura que parece ser que aún existía en su estado original hasta el incendio de 1936. Muy interesante es la cabecera que está formada por tres ábsides, de la misma anchura que las naves y cubiertos por bóveda de cañón. El central, que dispone de un gran arco triunfal soportado por columnas y capiteles de hojas nervadas semejantes a los de Valdediós, está decorado
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| por arquerías ciegas, formadas en los muros laterales por tres arcos de la misma altura, sobre un zócalo y bajo una imposta que soportaba la bóveda, y de distinta altura en el central, todos ellos sobre columnas y capiteles con decoración vegetal sencilla pero muy bella. En los laterales el arco se apoya en capiteles-imposta sobre pilares y, aunque no disponen de arquerías ciegas, conservan la imposta decorada en la base de la bóveda. Tanto en los ábsides como en el muro lateral se conservan El análisis comparativo de este último monumento del Arte Prerrománico Asturiano y del camino recorrido para llegar a él desde las primeras iglesias del periodo de Alfonso II, por ejemplo, San Pedro de Nora, deteniéndonos a considerar obras intermedias como San Miguel de Lillo y San Salvador de Valdediós, hace evidentes los motivos de la desaparición de una corriente artística
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