Según consta en la inscripción fundacional, hoy desaparecida pero de la que se conserva la trascripción que incluyó el padre Risco en el tomo XXXV de la España Sagrada dirigida por el padre Flores en el siglo XVIII, este monasterio fue fundado a finales del siglo IX, sobre una antigua iglesia visigoda abandonada después de la invasión árabe.
En ella se explicaba que, a finales del siglo IX, monjes cordobeses dirigidos por el abad Alfonso y con el apoyo de la monarquía asturiana, repoblaron el antiguo La iglesia, es de tipo basilical, de 22 por 13,50m, de tres naves con tres ábsides, orientados canónicamente hacia el este, que tienen planta interior en forma de herradura pero de testero plano al exterior, con contrafuertes al estilo asturiano en las líneas de separación de los ábsides, como los existentes en San Salvador de Priesca. A lo largo de todo su costado sur existe un pórtico, de construcción en dos fases, ambas algo posteriores a la de la iglesia, soportado por doce arcos de herradura sobre columnas con capiteles, enmarcado todo el conjunto dentro de un alfiz. Su imagen exterior es la clásica de una basílica con pórtico pero que, a diferencia de la iglesias asturianas del mismo tipo, no presenta la fachada principal en el lado oeste sino que, según costumbre en la arquitectura mozárabe, la puerta principal, terminada en arco de herradura prolongado en 1/2 del radio, está dentro del pórtico, en el costado sur. Existían otras dos puertas, también laterales, en los extremos del crucero, de las que sólo se conserva la del costado sur.
También la estructura de su cobertura original era, vista desde el | |||||
| alguna de las últimas obras de restauración se han sustituido los tejados independientes del pórtico y la nave sur, por uno de plano único que cubre los dos espacios, afeando la estética del edificio. En cuanto a la cabecera, presenta tejado a tres aguas en la capilla central y de un solo plano en las laterales, los tres de menor altura que la de la nave correspondiente, con la curiosa particularidad de que, como en las iglesias asturianas y en algunas visigodas, también existe una cámara aislada entre la cúpula y el tejado del ábside central. Los tejados de la nave y el ábside centrales terminan en aleros soportados por grandes modillones de rollos habituales en las iglesias mozárabes. Diecisiete ventanas iluminaban el interior de la iglesia; seis a cada lado La técnica de construcción es pobre, en mampuesto pequeño, excepto en las esquinas, la Semiadosada a la parte sur de la cabecera y al lateral oriental del porche existe una construcción románica de los siglos XI y XII, formada por una gran torre y una iglesia de una sola nave, que - afortunadamente - fue añadida en vez de sustituir, como en tantos otros casos, a la iglesia anterior. Pero si interesante es su exterior, al entrar en la iglesia nos encontramos en un entorno realmente especial. Lo primero que llama la atención es la magnífica iluminación que proporcionan las doce ventanas laterales de la nave central, que permiten calibrar desde el primer momento el original conjunto de soluciones aportadas por los monjes de Córdoba en una de las primeras construcciones mozárabes en los reinos cristianos, a pesar de que la estructura básica de la iglesia sigue las mismas normas que todas las construcciones asturianas del reinado de Alfonso III el Magno, aunque sustituyendo los pilares por columnas en la separación de las naves. Su interior se divide en tres áreas perfectamente diferenciadas. La primera es la zona basilical, formada por una nave central de 4,75m de |
| mezquita de Córdoba. La última es la cabecera, formada por tres ábsides de la misma anchura que las naves, con planta interior en forma de herradura, más cerrados los dos laterales que el central y que comunican con el transepto por medio de arcos de herradura, siendo el del centro un gran arco triunfal. La diferenciación de los espacios está muy remarcada por los distintos tamaños de los arcos dependiendo de su situación, siendo el mayor el del ábside central y los menores los de las naves y el iconostasis, mientras que el resto de arcos entre las tres áreas del crucero y entre éstas y las naves y los ábsides laterales son de un tamaño intermedio. El resultado final es un conjunto mucho más compartimentado de lo que su aspecto exterior parece indicar, algo bastante habitual en la arquitectura religiosa mozárabe. En cuanto a su cobertura, mientras las naves y el cuadrado del transepto tienen techumbre plana en madera, estando la central decorada con pinturas Pero lo que convierte a San Miguel de Escalada en el exponente fundamental del mozárabe leonés es la calidad y la cantidad de su decoración esculpida, que permite recorrer el camino trazado por la escultura mozárabe, desde sus orígenes basados en el arte visigodo con influencias de los tipos de capitel que encontramos en el último periodo asturiano, hasta la plenitud de los talleres mozárabes en el reino de León. Ya en la técnica de construcción de sus arcos, tanto interiores como del pórtico, encontramos un gran contraste con la utilizada en el resto del edificio. En efecto, a pesar de su complicada forma, en general con el extradós descentrado y apoyados directamente sobre los capiteles, ya que no suele existir cimacio, están formados por dovelas cuidadosamente talladas en piedra calcárea, con juntas de una perfección que demuestra una técnica muy depurada, sólo comparable en la España de esa época con la de la Mezquita de Córdoba. En cuanto a su decoración debemos considerar tres conjuntos muy diferenciados, pero los tres muy significativos y de una gran calidad:
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| talla mozárabe en el reino de León.
Por el momento no se ha encontrado ninguna traza de la iglesia visigoda anterior, aunque dadas las características de la edificación mozárabe, de planta tan semejante a la clásica asturiana y tan diferente a las construcciones visigodas, añadido al hecho de que no se hayan encontrado en ella elementos estructurales anteriores, no parece probable que se encuentre debajo de la actual. Sin embargo en la última campaña de excavaciones se han descubierto al norte de la iglesia un conjunto de edificaciones de varias épocas, algunas de ellas contemporáneas de la misma, que parecen ser parte de las construcciones monacales del siglo X. No hay que olvidar que en San Miguel de Escalada existió un "scriptorium", del que salió uno de los Beatos más importantes de la miniatura mozárabe, que actualmente se encuentra en la Biblioteca Morgan de Nueva York. San Miguel de Escalada es un monumento de gran interés, no sólo por sus incuestionable valor desde el punto de vista artístico, sino también por lo que se puede interpretar en él en relación con todo el desarrollo |
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monasterio marcó el cambio definitivo de estilo en el arte altomedieval español. En esta línea es interesante recordar que el modelo basilical asturiano no se repitió más que parcialmente en San Cebrián de Mazote, pero con la gran diferencia de que esta iglesia disponía de dos ábsides contrapuestos.
OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS Forma de Acceso: Salir de León por la carretera N-601 en dirección a Valladolid. A unos 15kms, después de Villarente. tomar la LE-213 en dirección a Gradefes. A unos 10kms está anunciada a la izquierda la desviación a San Miguel de Escalada, continuar unos 5kms. Total: 30kms. Teléfono de Información: Ayuntamiento de Gradefes en la C/ Consistorio, 2 24160 Gradefes (León). Teléfono: 987.333.153. También se puede contactar con la guardesa: Isidora, tfno: 609.859.810.
Horario de visitas: De octubre a abril, de miércoles a sábado de 10 a 14 horas y de 16 a 18. De mayo a septiembre, también de miércoles a sábado, de 10 a 14 y de 17 a 20 horas. Los domingos tan solo abre de 10 a 15 y los lunes y martes permanece cerrado. |