El edificio en la actualidad consta de dos partes muy diferenciadas: una está formada por crucero y un ábside en estilo románico-mudéjar construidos en el siglo XII, después de la reconquista de Toledo por Alfonso VI; la otra es la Casa de Oración de una mezquita árabe de época califal a la que se adosó el anterior y que, según consta en una inscripción descubierta en 1899 en la parte superior de la fachada principal y traducida por Amador de los Ríos, fue mandada construir por Ahmad ibn Hadidi, del que no tenemos más noticias, y terminada por el arquitecto Musa Ibn Alí, a finales del año 999, aunque según otras versiones de esa traducción, por ejemplo la que ofrece Pijoán en el tomo XII del Summa Artis, se especifica que "Fue reconstruida esta mezquita, renovándose la parte superior de ella". El propio Amador de los Ríos hizo un proyecto de restauración del conjunto completo incluyendo la Casa de la Oración, que sería la parte más antigua del edificio que se conserva, que él consideraba como la reconstrucción Se trata de una pequeña mezquita de barrio, cuyo nombre árabe no se ha conservado por lo que se la ha llamado de Valmardun (Bab-al-Mardum), nombre de la puerta de Toledo situada próxima a ella en la misma calle. Como es habitual en muchos casos de este tipo, existe una leyenda según la cual, gracias a un milagro, al tomar la ciudad las tropas cristianas en el año 1085 se encontró dentro de uno de sus muros un crucifijo con una luz aún encendida, se supone que desde antes de la invasión árabe, lo que parecía indicar, dado que sólo habían pasado 85 años desde su conversión en mezquita, que aún se recordaba que en la época visigoda existió una iglesia cristiana en ese lugar. Debido a ello, fue convertida inmediatamente en iglesia y es conocida como del Cristo de La Luz.
A partir de ese momento la iglesia ha sufrido múltiples modificaciones, la primera en el siglo XII, en que se le añadieron el ábside y el transepto mudéjares, para lo que se hizo desaparecer el costado nordeste de la construcción original. A lo largo de los ocho siglos en que se mantuvo el culto católico, además de añadirle un pórtico delante de la fachada principal y una torre cuadrada de 5m de lado, adosada al ábside, que no se llegó a terminar, se creó un cementerio en el lado norte y también se utilizó su interior para algunos enterramientos. A su vez se fueron adosando otros edificios en varios de sus costados.
Pero es a partir de mediados del siglo XIX y durante casi un siglo, cuando el edificio ha sufrido las mayores transformaciones. Redescubierta en pleno periodo romántico, atrajo el interés de los intelectuales de la época, que promovieron un amplio conjunto de actuaciones tendentes a recuperar el aspecto original de su fase
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islámica pero que, a la vez que se eliminaban los edificios adosados, se iban completando, En la actualidad se está desarrollando un programa completo de investigación arqueológica y restauración de la mezquita y su entorno que esta permitiendo conocer en profundidad las características del edificio y de esa zona de Toledo y corregir sólo parte de las actuaciones anteriores. Algunas de las conclusiones obtenidas hasta el momento permiten aclarar muchas de las noticias contradictorias que existían sobre la historia y la estructura del Cristo de la Luz. De entre las de más interés sobre el edificio del siglo X, podemos destacar las siguientes:
La mezquita de Bab-al-Mardum era un edificio exento, elevado con respecto a la cota de la calle lo que le otorgaba una gran suntuosidad. Un detalle interesante es que no disponía de una orientación canónica, ya que no tiene ningún costado orientado hacia el este lo que suele ser habitual en España, tanto en las iglesias cristianas como las mezquitas que conocemos. Debido a esa falta de referencia respecto a una orientación normalizada, se ha considerado generalmente como fachada principal la situada al suroeste, frente a la calle del Cristo de La Luz, debido a que fue en ella donde se encontró la inscripción fundacional. Su planta tiene forma de cruz griega inscrita en un rectángulo de 7,90 x 8,60m, que forma nueve compartimentos casi cuadrados, de algo menos de |
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Aunque, como veremos, tanto su técnica de construcción como toda la decoración que existe en las zonas que conservan su estructura original, son claramente islámicos, no conocemos ninguna construcción de este tipo en Al Andalus que pueda ser un antecedente del Cristo de La Luz, con una planta de trazado tan diferente al de la Mezquita de Córdoba. En el Arte Islámico sólo podemos Construida en ladrillo, con mortero de cal, La fachada principal está formada por tres cuerpos, de ellos en el primero existen tres puertas terminadas en arcos de distinta forma, la situada a la izquierda por un arco polilobulado, la central por un arco de medio punto resultado de una modificación posterior y el último por un arco de herradura. El segundo cuerpo está decorado por una doble arquería de herradura entrelazada y el tercero presenta una celosía calada sobre la que se encuentra la inscripción cúfica a la que hemos hecho referencia, que informa sobre su origen y su fecha de construcción y que tiene la particularidad de que es la única inscripción árabe que se conoce que está creada exclusivamente a base de fragmentos de ladrillos. La fachada situada en el |
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Pero así como todo lo que vemos en su exterior pertenece sin ninguna duda al arte islámico, desde nuestro punto de vista en su interior debemos considerar dos niveles de características muy diferentes. Por un lado, en lo que podríamos llamar el primer nivel, que incluye el diseño de su planta y la estructura general del edificio, como hemos indicado, no tiene antecedentes en Al Andalus y sin embargo recuerda a las iglesias mozárabes más próximas al arte visigodo como Santa María de Wamba y Santa María de Lebeña, ambas anteriores a ella al menos en medio siglo, tanto por la imagen de solidez que ofrece el sistema formado por los doce arcos que soportan su estructura, como por su forma de cruz inscrita en un cuadrado y dividida en nueve compartimentos dotados de sistemas de cobertura independientes que, al igual que en los casos indicados, están separados por arcos de herradura que se apoyan sobre pilares con impostas en los muros laterales, y en cuatro columnas con capiteles y impostas en el centro, que además soportan la linterna. Es en el segundo nivel donde nos encontramos de lleno en con el más puro arte califal. Sobre los arcos de herradura existe otro conjunto de pequeñas arquerías, en este caso formadas por arcos de herradura polilobulados que constituyen el sistema de apoyo de las nueve pequeñas cúpulas independientes que cubren cada uno de sus espacios. Todas esas cúpulas son diferentes, formadas por entramados de arcos sobre los que se apoya una falsa bóveda de mampostería, estos arcos son también de herradura en todos los casos excepto en el compartimento que se encontraba más próximo al minrhab, en el que son trilobuladas. Este sistema de abovedamiento, a base de cúpulas de nervios que no se cruzan en el centro, que será también un elemento muy significativo en algunos edificios mozárabes, está claramente inspirado Como resumen, la mezquita del Cristo de La Luz es desde nuestro punto de vista un claro ejemplo de la interrelación existente entre los distintos estilos artísticos que se fueron desarrollando en España entre los siglos V y XI. Como hemos explicado en otros puntos de este trabajo, aunque siempre se ha considerado muy importante la influencia de la cultura islámica en el arte español a partir del siglo VIII, creemos que no está suficientemente estudiada y valorada la que ejerció sobre el arte andalusí todo el trasfondo artístico y cultural que encontraron los árabes en la España visigoda. En este caso encontramos, dentro de una envoltura - fachadas, decoración y formas de cobertura - inequívocamente islámica, un diseño de planta y una estructura arquitectónica procedentes de Europa y muy extendidas en la península ibérica en los siglos anteriores a la llegada de los árabes, y todo ello utilizando como elemento integrador de lo visigodo, lo mozárabe y lo islámico, un tipo de arco de herradura que corresponde al desarrollo del arco visigodo por parte de árabes y mozárabes en Al Andalus y que se utilizó también tanto en la España cristiana como en gran parte de la arquitectura árabe del norte de África.
OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS Forma de Acceso: C/ Cristo de la Luz, s/n, 45003 Toledo. Situada a la entrada de la ciudad por la cuesta del Cristo de la Luz, atravesando la Puerta de Bib-Al-Mardon. Teléfono de Información: Oficina de Turismo: 925254191 - 925254030. Horario de visitas: De Lunes a Domingo, incluidos los festivos, de 10 a 14 y de 15:30 a 18 horas.
Cerrado el 25 Diciembre y el 1 Enero. En la actualidad está en restauración, estando canceladas las visitas hasta finales de 2008.
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Tarifas: General: 1,90€. Reducida: 1,40€. Miércoles tarde gratis ciudadanos europeos.
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