La segunda mitad del siglo IX fue especialmente complicada para el emirato cordobés. En efecto, se encontraba en una fase de reajuste entre los diferentes grupos sociales que lo formaban, ya que árabes, islamistas procedentes del norte de África, judíos, hispanos convertidos al Islám -muladíes- e hispanos que se habían mantenido en el cristianismo -mozárabes-, pugnaban por ocupar su espacio en una sociedad en desarrollo y todo ello en un momento en que la autoridad no estaba Dentro de ese complicado entorno, en el año 880 aparece la figura de un muladí llamado Omar - ó Umar - ibn Hafsún, un magnífico estratega militar, parece ser que descendiente de una importante familia goda y cuyo abuelo se había convertido al islamismo, que después de una serie de incidentes que le convierten en un fugitivo reúne una partida de bereberes, muladíes y mozárabes descontentos con la aristocracia árabe que controlaba el poder y se alza en armas, junto con sus hijos y otros familiares, contra el emirato desde un castillo inaccesible que las crónicas llaman Bobastro ó Bobaxter en su versión en latín.
La rebelión, que duró casi cincuenta años, durante el gobierno de cuatro emires cordobeses - Abd-al-Rahmán II, al-Mundhir, Abd Allah y Abd-al-Rahmán III - y que, a lo largo de una complicada serie de batallas, avances, retrocesos y acuerdos con el poder, incumplidos todos por alguna de las partes, Pero a pesar de la gran importancia que adquirió gracias a su capacidad militar, desde el punto de vista político obtuvo mucho peores resultados. Primero intentó conseguir sin éxito el apoyo de algunos de los gobernantes del norte de África y de las coras de Al Andalus que tenían malas relaciones con el emirato, como las de Badajoz y Zaragoza. Pero, en vista del escaso apoyo que podía recibir del entorno islámico, en el año 899 se convirtió al cristianismo, suponemos que con el objetivo de recibir ayuda por parte de Alfonso III, lo que tampoco consiguió. Esta decisión, que fue el principio de su fin, ya que desde entonces dejó de contar entre sus filas con gran parte de los bereberes y muladíes que se mantuvieron fieles al Islam, le llevó a crear un obispado cristiano en Bobastro y a construir una basílica, el único edificio mozárabe
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| que se conserva en Al Andalus y, como veremos, de unas características excepcionales. A partir de ese momento y, sobre todo desde la subida al poder de Abd-al-Rahmán III en el año 912, el territorio de Bobastro fue perdiendo gran parte de las fortalezas conquistadas y su situación era casi desesperada a la muerte No se conservan noticias exactas sobre la situación de aquella fortaleza de Bobastro, aunque se sabe que Omar nació en el entorno de Ronda, posiblemente en Parauta y que aún joven huyó a las montañas próximas después de matar a un hombre en una disputa entre vecinos. Fue en 1869 cuando el historiador F. J. Simonet estudió los restos de una importante población, magníficamente fortificada, en las Mesas de Villaverde, paraje de muy difícil acceso sobre el río Guadalhorce, en el término municipal de Álora, considerando desde el primer momento que todas sus características coincidían con las descripciones que sobre Bobastro existen en las crónicas de la época. Casi sesenta años después, en 1927, C. de Mergelina descubrió las ruinas de la que parece que debió ser la basílica episcopal de Bobastro, tallada en una única gran roca de arenisca, lo que suponemos que impidió sus total destrucción después de la toma de la fortaleza por las tropas cordobesas. Por desgracia, o quizá sería mejor decir por desidia de los sucesivos responsables a lo largo de casi 150 años, de los restos de Bobastro que nos describieron Simonet y Mergelina sólo queda una pobre imagen, conservándose la basílica por su calidad de "indestructible", pero habiendo desaparecido una gran parte del resto de las estructuras que se habían conservado durante casi mil años. Sin embargo, parece que en la actualidad las cosas están cambiando, ya que mientras se han construido accesos y parece que se están instalando paneles informativos, recientemente han aparecido los restos de otro edificio eclesial de tres naves del que no tenemos más noticias por el momento. Todo ello parece indicar un nuevo interés oficial por Bobastro, en la que sigue estando pendiente un completo estudio arqueológico que podría aportar muchos datos de interés sobre la ciudad fortificada y sus habitantes. Si en todo el prerrománico español hemos conocido edificios sorprendentes, sin duda la imagen más original que podemos encontrar es la que se produce en la llegada, siguiendo el camino recomendado, a la explanada de la basílica de Bobastro, al bordear una gran mole de piedra arenisca. La basílica, que forma un rectángulo de 16,50 X 10,30m orientado de forma canónica con la cabecera hacia el este, consta de tres naves, algo más ancha la central que las laterales y, manteniendo la misma anchura que las naves, un transepto también triple y tres |
| ábsides, cuadrados los laterales y en forma interior de herradura el central, que sobresale ligeramente del rectángulo general. Los accesos a los ábsides y a los compartimentos del transepto disponían de jambas y canceles de separación de espacios, típicos en la liturgia mozárabe, todo ello tallado en la misma roca. También es interesante destacar que el nivel del suelo de las distintas zonas va descendiendo de este a oeste, 17cm entre el ábside y el transepto y otros 17 entre éste y la nave, posiblemente por motivos litúrgicos. Bajo el suelo de la nave central, en el costado oeste, se encuentra la entrada a una cripta que se estaba horadando debajo de la iglesia. Analizando su planta, nos encontramos con que corresponde, casi exactamente al mismo modelo, sustituyendo las columnas por pilares monolíticos mucho más fáciles de tallar en la roca, que la de San Miguel de Escalada, con la única diferencia de que en Bobastro los ábsides laterales son rectangulares, como los de San Cebrián de Mazote. Sabemos que estas dos iglesias fueron construidas a principios del siglo X por monjes emigrados de Al Andalus, por lo que si, como parece probable, la basílica de Bobastro fue construida entre la conversión de Omar ibn Hafsún al cristianismo en el año 899 y su muerte en el 917, llegamos a la conclusión de que los mozárabes estaban construyendo a principios del siglo X basílicas de estructura muy semejante tanto en lo más profundo de la serranía de Ronda como en los territorios que estaba reconquistando Alfonso III el Magno al norte del Duero. Muchas más dudas nos surgen al intentar conocer cuál sería su estructura vertical. En la actualidad se conservan restos de todo el área de la basílica, excepto una pequeña parte del ángulo noroeste, y en ellos la altura de los muros va descendiendo de sur a norte de forma que los dos muros de la nave sur se mantienen Otro tema a considerar sería hasta qué punto estaba avanzada la construcción cuando Bobastro fue conquistada y destruida en parte por las tropas cordobesas. En efecto, mientras por un lado resulta evidente que la cripta no había sido terminada, la estructura actual de la zona mejor conservada, formada por la nave, el transepto y el ábside del costado sur, resulta muy atípica ya que en toda esta área sólo se ha tallado la roca hasta una altura superior en más de 1,5m a la de las otras dos naves y sin ningún acceso desde ellas, aunque dispone de dos grandes ventanas hacia el interior, con forma de arco de herradura prolongado en 1/3 del radio y apoyadas directamente sobre el suelo de la nave elevada. Tampoco disponen de puertas de entrada desde el exterior ni de escaleras de acceso en la roca, lo que nos lleva a pensar en que, o bien estaba dedicada a monjes inclusos, algo no conocido hasta ahora en las iglesias mozárabes o, lo que parece más probable, que en su diseño inicial estuviera previsto seguir horadando, prolongando los arcos en forma de pilares -lo que parece indicar la estructura del arco situado más cerca de la cabecera- hasta rebajar toda la zona sur hasta el mismo nivel que las otras dos naves. No obstante su aspecto general, así como las noticias que tenemos> de que en su entorno fueron enterrados |
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Omar ibnHafsún y uno de sus hijos y los restos de construcciones complementarias que se conservan en su gran patio, parecen indicar que, aunque posiblemente no llegara a terminarse tan ingente obra, sí estuvo
Entroncada a mitad de camino entre la historia y la leyenda, esta increíble construcción monolítica y todo su entorno siguen esperando en las Mesas de Villaverde un estudio arqueológico en profundidad, mientras ofrece al visitante, tanto por su situación y paisaje como por sus asombrosas características, una sorprendente imagen de nuestra historia a finales del primer milenio. |
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OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS Forma de Acceso: Salir de Málaga por la carretera A-357 hasta Ardales. Desde ésta, tomar la MA-444 en dirección a El Chorro, a unos 6km se encuentra a la derecha una carretera asfaltada que lleva a Bobastro. Teléfono de Información: Ayuntamiento de Ardales, Plaza de La Constitución 1. 29550 Ardales (Málaga). Teléfono: 952 458 087. Página Web: www.ardales.es.
Horario de visitas: No existe ningún impedimento para acceder a las ruinas de la basílica.
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